domingo, 27 de agosto de 2017





Logo 2017-2018
El lema para este nuevo curso escolar 2017-2018 iluminará nuestra acción pastoral inspirada  también en un acontecimiento importante, el próximo Sínodo en el que Obispos de todo el mundo y expertos reflexionarán en 2018 sobre “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”.
Y también un objetivo por hacer realidad: “La resignificación de nuestras obras”, a partir de la  nvitación que la Iglesia y nuestro Capítulo General XXIII nos han hecho.
Por tal motivo los elementos elegidos para nuestro logo, tienen gran significado en función del trabajo pastoral de cada una de nuestras Comunidades Educativas.
Corazón Oratoriano: Corazón oratoriano “para don Bosco es fervor, celo, ponerse a disposición con todos los recursos, búsqueda de nuevas intervenciones, capacidad de resistir en las pruebas, voluntad de recuperarse en las dificultades o derrotas, optimismo cultivado y difundido; es aquella actitud solícita llena de fe y de caridad que encuentra en María un ejemplo luminoso de donación de sí”.1
El “corazón oratoriano” no puede ser limitado sólo a un lugar: es nuestra Carta de identidad salesiana. Es el criterio de identidad de nuestro ser educadores salesianos, educadoras salesianas, es el criterio de resignificación de cada ambiente educativo y de cada presencia salesiana y es también metodología.
a) El “corazón oratoriano” brota de una experiencia personal del amor de Cristo, Buen Pastor.
b) El “corazón oratoriano” es sentirnos todos responsables para que esta buena noticia de un Dios-Padre misericordioso sea conocida en todo el mundo, sobre todo llegue a quienes son marginados. Por esto decimos que nuestros predilectos son los/as jóvenes, especialmente aquellos más pobres.
El “corazón oratoriano” se encarna en personas concretas: Don Bosco y Madre Mazzarello.
Con Corazón Oratoriano, resignificamos VIDAS.
La cruz: La presencia de Cristo “El Buen Pastor”; es fuente de amor, de alegría, de luz, (por esto  está llena de color) y es quien  da la fortaleza para resignificar nuestra vida y la propia realidad,si permanecemos unidos a él.
A la luz del documento previo al Sínodo de los Obispos con el tema: “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”, tenemos  como educadores el compromiso y la portunidad de acompañar a las y los jóvenes en el camino de discernimiento vocacional. Este camino, representado por la S salesiana es una ruta segura llena de valores cristianos y salesianos, que ofrece una rica y amplia experiencia para vivir y donar la vida con toda la Comunidad

Educativa y la Familia Salesiana.  Lo recorreremos juntos: hermanas, educadores laicos, niñas, niños y jóvenes acompañados por María; viviendo en plenitud la propia vocación resignificando vidas.    1 Carta de identidad de la Familia salesiana, art. 29.

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